Proceso
¿Cómo funciona?
Un proceso sencillo y transparente.
Siete pasos desde que nos envías tu vivienda hasta que gestionamos profesionalmente tu inmueble.
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Nos envías tu vivienda
Completa el formulario y cuéntanos qué inmueble tienes.
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La estudiamos
Analizamos sus características y su viabilidad.
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Hablamos contigo
Si consideramos que puede encajar, uno de nuestros profesionales contactará contigo.
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Visitamos el inmueble
Comprobamos personalmente su estado y características.
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Te hacemos una propuesta
Definimos renta, duración y condiciones.
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Tú decides
Sin compromiso hasta que ambas partes aceptemos y formalicemos el acuerdo.
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Nosotros nos encargamos
Formalizado el contrato, comienza la gestión profesional del inmueble.
No somos un alquiler
tradicional.
En un alquiler convencional, propietario y particular mantienen directamente la relación arrendaticia.
En Alquiler Garantizado planteamos una estructura diferente.
La sociedad arrendataria asume las obligaciones establecidas en el contrato y desarrolla la explotación autorizada del inmueble.
¿Qué renta puedo obtener?
No existe una cifra estándar.
Cada propuesta se estudia individualmente.
Analizamos la vivienda y determinamos qué renta podemos asumir de forma sostenible durante la relación contractual.
No queremos prometerte una cifra.
Queremos hacerte una propuesta real.
¿Qué hacéis con mi vivienda?
Gestionamos profesionalmente su explotación dentro de las modalidades autorizadas en el contrato y permitidas por la normativa aplicable.
La estrategia dependerá de las características de cada inmueble.
La explotación es nuestra responsabilidad.
El contrato define nuestras obligaciones contigo.
¿Qué pasa con el estado de mi vivienda?
Antes de comenzar documentamos su estado.
El contrato establece las obligaciones correspondientes en materia de uso, conservación y devolución.
Durante la vigencia de la relación realizamos el seguimiento operativo del inmueble y gestionamos las incidencias que correspondan.
Al finalizar, la vivienda deberá devolverse en las condiciones contractualmente establecidas, teniendo en cuenta el desgaste derivado del uso ordinario.
Una vivienda cerrada
Quizá tu vivienda
lleva meses cerrada.
Sin generar ingresos.
- Porque no quieres problemas.
- Porque tuviste una mala experiencia.
- Porque no quieres arriesgarte.
- Porque no tienes tiempo.
- Porque estás esperando una solución diferente.
Quizá ha llegado el momento de volver a ponerla a trabajar.
Quiero que estudiéis mi viviendaSiguiente paso
Propón tu vivienda.
Nosotros analizamos el resto.
El primer paso no implica ningún compromiso.
Proponer mi vivienda